Principios Para Manejar al Adolescente
“He aquí, don del Señor son los hijos, y
recompensa es el fruto del vientre”
Salmo 127:3
Padres y Adolescentes
Ser padres de adolescentes
…muchas veces no es tarea fácil…
pero recuerde:
¡Ser
adolescente tampoco lo es!
Efesios 6
“Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es
justo” (vers 1)
“Y vosotros, padres, no
provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e
instrucción del Señor” (vers 4)
Cinco
maneras de provocar ira en su hijo adolescente
1)
Si se le juzga por su aspecto (Ej. Vestimenta) o por lo que nos
presentan los medios de comunicación:
la tolerancia y la aceptación son valores importantes para los
adolescentes.
2)
Si se le habla con sarcasmo y humillándolos: el sarcasmo y
la humillación corren el riesgo de ser tomados como desaprobación.
3)
Esperar que los jóvenes actúen como adultos porque lo parecen:
crea frustración esperar que los jóvenes vivan según las
expectativas de los adultos.
4)
Minimizar sus sentimientos: los adolescentes necesitan que
sus padres les ayuden a procesar y comprender sus sentimientos.
5)
Asumir que lo que funcionó anteriormente funcionará después:
tome en cuenta que los tiempos son diferentes, por lo tanto su
hijo/a también.
Respeta
su personalidad y enséñale el carácter de Dios.
n
Como
padres, ustedes deben respetar la personalidad de su hijo/a y
enseñarle el carácter de Dios.
n
Si como
padre consigue enseñarle a su hijo/a el carácter de Dios para su
vida, será capaz de definir quién es como persona y le enseñará a
tomar decisiones basadas en el carácter de Dios.
n
Grave
error:
Muchos padres intentan vivir
su adolescencia en la vida de su hijo/a.
El hijo/a necesita que su
personalidad sea afirmada por sus padres. Usted afirma la
personalidad de su hijo/a cuando le dice lo que aprecia de el/ella
y por qué.
Recuerde
Lo que usted desea que se forme
en su hijo/a debe modelarlo usted primero.
La constancia y el ejemplo propio logran más que las palabras.
La
Palabra de Dios…
La guía perfecta
La Palabra de Dios debe ser su
principal fuente de instrucción sobre cómo vivir y sobre cómo criar
a sus hijos.
Al fin y al cabo quien diseñó la familia fue Él, por lo tanto la
Palabra es el manual perfecto.
Déjelo/a
sentir su amor
Es importante que su hijo/a se
sienta amado/a por usted, y para esto debemos conocer las llaves
del amor de los adolescentes.
Las 7 llaves del amor
del/la adolescente.
|
Llaves del amor |
Palabras claves |
|
Tiempo |
Estar ahí, conectar |
|
Compromiso |
Promesa, devoción |
|
Toque |
Cercanía y presencia
física. |
|
Misión |
Dirección, guía, destino |
|
Palabras |
Palabras de afirmación |
|
Regalos |
Consideración |
|
Apoyo |
Servicio, ayuda. |
Llaves
del amor
#1 Tiempo:
el tiempo construye confianza.
Usted debe darle a su hijo/a tiempo centrado, esto significa darle a
su hijo/a su completa atención, cuando estén juntos ninguna otra
cosa importa.
El tiempo de
calidad necesita cantidad, pero cantidad no necesariamente es
calidad.
#2 Compromiso:
comprometerse con su hijo/a
implica que usted como padre cumpla con su palabra y su hijo/a pueda
sentir que cuenta con usted.
#3
Toque: su
hijo/a necesita sentir el amor a través del toque físico apropiado,
pero asegúrese que es el momento apropiado para ese toque físico.
#4
Misión: el
joven necesita tener a alguien que lo guíe y le muestre su propósito
en la vida.
#5
Palabras:
a)
Lo que
él/ella tiene que decir:
El adolescente necesita ser escuchado y
sentir que su opinión sea tomada en cuenta. (Siempre que sea
posible).
b)
Lo que
él/ella escuchan de usted:
Su hijo necesita escuchar que usted reconoce lo bueno
que hace.
#6
Regalos: los
regalos periódicos, escogidos con un propósito y entregados con
declaraciones de afirmación como: “porque te amo escogí este
obsequio para ti” sería un medio útil para suplir la necesidad de
amor de sus hijos (ojo: esto por si solo no funciona.)
#7
Apoyo o servicio:
Para algunos de los adolescentes lo que hace la
diferencia es lo que usted hace. Trate de que su hijo/a sienta su
amor en sus actos de servicio hacia él/ella.
Como
amar lo aborrecible
Muchas
veces usted puede no sentir el amor por su hijo / a porque puede
llegar a ser “aborrecible” para usted.
Recuerde que el amor es una
decisión y no debe depender de lo que el otro haga, sino de lo que
Dios me muestra que es el amor.
Amor
por su hijo adolescente.
El amor es paciente,
aún cuando él/ella
levanta su mirada hacia el techo mientras le habla.
El amor es bondadoso en
especial cuando lo
que él/ella le inspira es a no serlo.
El
amor no tiene envidia
de la energía de él/ella.
El amor no tiene orgullo,
reconoce
cuando está equivocado
El amor no se comporta con
rudeza, aún
cuando su hijo/a no hace lo que usted quiere.
El amor no es egoísta,
aún si él/ella se
comportan como si el mundo girase a su alrededor.
El amor no se enoja fácilmente.
Guarde el
enojo para lo que de verdad es importante.
El amor no guarda rencor,
sin importar
que haya hecho su hijo/a.
El
amor se regocija en la verdad.
El amor siempre protege,
aún cuando él/ella
intenta alejarse de su cuidado.
El amor siempre confía,
debe creerle hasta
que tenga pruebas de lo contrario.
El
amor siempre espera.
Espere lo mejor de su hijo/a.
El amor siempre persevera.
Siga
intentándolo.
El
amor nunca se extingue.
El impacto en la vida es el amor.
Para Recordar
Cuando esté cansado y listo para
tirar la toalla,
Recuerde: no está solo
Cuando su hijo adolescente
presione todos sus botones y esté listo para explotar,
Recuerde: no está solo
Cuando su hijo regrese a las
2:00 A.M. apestado de alcohol,
Recuerde: no está solo
Cuando a su hijo se le vayan
materias a completivo
Recuerde: no está solo aún cuando se sienta solo
Dios está con usted.
Bibliografía utilizada y
recomendada.
n
Smith
Timothy, “El Clamor de los Jóvenes” Editora Casa Creación, 2004.
Primera edición.
n
De León
Jeffrey, López Abel, “Somos padres… Y ahora quién podrá ayudarnos”,
Editorial Unilit. Primera edición 2007.
n
Burns
Jim, “Los 10 principios escenciales para una familia feliz”
Editorial Unilit.
n
Smalley
Michael, “Conéctese con su adolsecente” Editorial Unilit. Primera
edición 2004.